Todos los bloques temáticos constan de una parte teórica y una parte práctica. Se evalúan los procedimientos que el alumno utiliza para asimilar la información con casos prácticos y actividades concretas de cada tema.
Se evalúan los conceptos teóricos por medio de controles y de actividades diarias sobre los contenidos trabajados, presentación de trabajos y actividades complementarias de refuerzo.