En los Colegios Diocesanos llevamos a cabo la formación integral de los alumnos de acuerdo con una concepción cristiana del hombre, de la vida y del mundo. Esta formación integral consiste en el desarrollo armónico de todas las dimensiones de la PERSONA.
Buscamos educar niños y jóvenes cristianos desde los valores del evangelio (amor, perdón, caridad, donación, sacrificio, sabiduría, humildad, gratuidad, fidelidad, misericordia, obediencia, conocimiento y aceptación de uno mismo…).
El alumno es un ser en crecimiento, que necesita ser ayudado, acompañado, guiado. La familia en primer término, y la comunidad educativa, elegida por los padres, en segundo, tienen esta misión.