El conejito cuyo caracter puede identificarse con los rasgos psicológicos de los niños y niñas de 3 años, es el hilo conductor de este método.
Peluso es un conejo muy tierno, cariñoso, algo despistado, un poquito indeciso y muy dependiente, que a lo largo del año irá aprendiendo de sus amigos y evolucionará de la dependencia a la autonomía.
A lo largo del curso, Peluso se hará cada vez más responsable y crecerá con los niños.