Del 14 al 18 de mayo

Día 14 lunes

En nuestros tiempos teníamos una costumbre, cuando los niños era pequeños los llevábamos al Templo para presentarlos a Dios. Cuando Jesús era muy, muy pequeño decidimos llevarlo. Aunque no había nada tecnológico en nuestro tiempo, en este vídeo podéis ver la recreación de lo que pasó.

https://www.lds.org/bible-videos/videos/the-christ-child-is-presented-at-the-temple?lang=spa

En estos momentos quizá no entendía muy bien que pasaba, aún así, guardaba todo en mi corazón. 

Día 15 martes

Cuando Jesús tendría  unos 10 años tuvimos una experiencia de aprendizaje que no nos resultó nada fácil de digerir. Mirad, mirad…

 

Como veis no es nada fácil ser padres… Se trata de confiar en Dios e ir guardando todo en el corazón.

Día 16 miércoles

El tiempo pasó casi sin darme cuenta. Y Jesús creció. Se hizo un adulto. Cuando Jesús cumplió 30 años nos invitaron a una boda. Y como podréis ver y reconocer, lo que dice la canción del lema. Haced lo que Él os diga, Hagamos lo que Él nos diga.

A partir de este momento inicié otra etapa.

Día 17 jueves

Hoy quiero hacer un paréntesis para recordar la Oración que salió del corazón. Magníficat, sí. Es una Oración para mi muy especial. En ella recuerdo a quienes son muy importantes para Dios. En ella hablo de la justicia. Es verdad que la semana pasada ya la escuchamos. Cantada. Hoy, especialmente quiero que la volvamos a escuchar y reflexionar. Aquí la tenemos.

Día 18 viernes

Este domingo celebramos la fiesta de Pentecostés. En ella recordamos la venida del Espíritu Santo. Él nos da Sus Dones.

 

 

Jn 20, 19-23

Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Dicho esto, les mostró las manos y el costado.

Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría. De nuevo les dijo Jesús: “La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo”.

Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar”.