Para los días 8 al 11

Día 8 Martes

Cuando llevaba unos pocos meses de embarazo me llegó la noticia de que mi prima Isabel estaba a punto de dar a luz. Como era una mujer ya de edad decidí ir a echarle una mano. Para mí las personas que necesitan Amor y Ayuda de caulquier tipo son inmensamente importantes. Mi corazón me pide que esté con ellos. Y sin más me puse en camino y esto es lo que pasó:

“Por aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea. Entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y cuando Isabel oyó el saludo de María, el niño saltó en su seno. Entonces Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó a grandes voces: «¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! Pero ¿cómo es posible que la madre de mi Señor venga a visitarme? Porque en cuanto oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. ¡Dichosa tú que has creído!Porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá». Entonces María dijo:«Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios mi Salvador, porque ha mirado la humildad de su sierva. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí cosas grandes el Poderoso. Su nombre es santo, y su misericordia es eterna con aquellos que le honran.Actuó con la fuerza de su brazo y dispersó a los de corazón soberbio. Derribó de sus tronos a los poderosos y engrandeció a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y a los ricos despidió sin nada.Tomó de la mano a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros antepasados, en favor de Abrahán y de sus descendientes para siempre».María estuvo con Isabel unos tres meses; después regresó a su casa”.

Fue un momento precioso. Algo para recordar. 

Día 9 Miércoles

 

El tiempo pasó muy rápido y casi llegó el momento de dar a luz. Justo entonces llegó una convocatoria para ir a Belen para inscribirnos en el censo. Y allá que fuimos. Pese a que el viaje era largo, y de que me encontraba muy incómoda físicamente era necesario ir allá.

Viajamos mucho tiempo, y cuando llegamos agotados, no encontrábamos lugar donde alojarnos. Buscamos y buscamos pero estaba todo lleno.

Cuando ya estábamos a punto de darnos por vencidos, un hombre que regentaba una posada se conmovió al ver nuestra situación y nos dejó un establo.donde pasar la noche.

Cuando llegamos, empezaron los dolores. Fue muy duro y difícil . pasaron las horas y… Jesús nació. Al tenerlo en mis brazos me sentí feliz

Más tarde empezó a venir gente, gente que traía alimentos, mantas, que le ofrecían a Jesús lo que tenían. No eran personas rocas, no, sino personas que daban lo poco que tenían de corazón.

Recuerdo también, como si fuera ayer que pasado más tiempo, aproximadamente un año, de unas tierras muy lejanas llegaron unos Reyes Mágicos. Y le ofrecieron, oro como rey, incienso como Dios y mirra como hombre. 

Muchas veces no entendía que pasaba pero lo iba guardando todo en mi corazón...

Día 10 Jueves

Hola. Sigo con mis recuerdos. Bien, Jesús había nacido. Y entonces de repente tuvimos que vivir una de las experiencias más difíciles de mi vida. Mi hijo corría peligro. Herodes, el rey se había sentido amenazado. Y había mandado buscar y elimnar a los niños menores de un año. La angustia que sentí fue muy fuerte. José tuvo un sueño, en ese sueño un Ángel le avisaba del peligo que estaba corriendo HJesúsu, por lo que le hicimos caso y salimos hacia Egipto para salvar su vida.

Hoy en día pasa lo mismo, muchos padres, madres se ven obligados a huir de su tierra para salvar la vida de sus hijos.

Mirad, escuchad, sentid y pensad…

En busca del Paraíso

Día 11 viernes

 

Evangelio

Jn 17, 11b-19

En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: “Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me diste; yo velaba por ellos y ninguno de ellos se perdió, excepto el que tenía que perderse, para que se cumpliera la Escritura.

Pero ahora voy a ti, y mientras estoy aún en el mundo, digo estas cosas para que mi gozo llegue a su plenitud en ellos. Yo les he entregado tu palabra y el mundo los odia, porque no son del mundo, como yo tampoco soy del mundo. No te pido que los saques del mundo, sino que los libres del mal. Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.

Santifícalos en la Verdad. Tu Palabra es la Verdad. Así como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo. Yo me santifico a mí mismo por ellos, para que también ellos sean santificados en la verdad’’